Cómo comparamos alternativas: nuestro método, paso a paso
Cada comparación de este sitio se construye sobre los mismos campos verificables: precio de entrada, unidad y ritmo de la cuota gratuita, derechos de uso comercial, marca de agua, formatos de exportación y coste de migración. Lo que no se puede verificar en la fuente oficial no se publica.
Por el equipo de Alternativas IA
Publicar comparativas de herramientas exige explicar cómo se hacen, porque sin método una comparativa es una opinión con tabla. Este es el procedimiento que sigue cada página de alternativas del sitio, y también sus límites.
Qué campos comparamos, y por qué esos
Son campos que se pueden verificar en la fuente oficial y volver a verificar dentro de seis meses. Todo lo que depende de gusto (qué imagen es más bonita, qué prosa suena mejor) se deja explícitamente al lector, con una prueba propuesta en lugar de un veredicto.
- Precio de entrada: el plan de pago más bajo, con la moneda y la fecha de consulta.
- Cuota gratuita: en su unidad real (mensajes, créditos, minutos) y con su ritmo de renovación.
- Derechos de uso comercial en el plan gratuito: el campo que más disgustos causa y el que menos se publica en las comparativas.
- Marca de agua o atribución: distinguiendo la marca visible del añadido de cierre y de la atribución exigida por contrato.
- Exportación: si el archivo sale editable o plano, y en qué formatos.
- Coste de migración: qué se lleva el usuario al irse y qué se queda dentro.
De dónde salen los datos
De la página de precios, los términos de uso y la documentación del propio fabricante, con la fecha en que se consultaron. Cuando un dato solo aparece en fuentes secundarias que se contradicen entre sí, no se publica una cifra: se describe la forma del límite y se remite a la fuente oficial.
Es una decisión deliberada. En este mercado, los precios y las cuotas cambian varias veces al año, y una cifra concreta mal atribuida envejece peor que una descripción honesta del mecanismo.
Qué no hacemos
- No puntuamos con estrellas ni notas: no tenemos una base de votos de usuarios real que las respalde, y una nota inventada es peor que ninguna.
- No recomendamos herramientas descontinuadas ni servicios cerrados, por mucho que sigan apareciendo en listas antiguas.
- No publicamos cifras de usuarios, ingresos ni cuotas de mercado que no podamos verificar en una fuente nombrada.
- No aceptamos que un fabricante pague por aparecer mejor situado en una comparación que lo incluye.
Cada cuánto se revisa
Las páginas que dependen de un precio o de una cuota se revisan con más frecuencia que las que explican un método, porque son las que se rompen antes. Cuando una revisión cambia algo sustantivo, cambia también la fecha visible de la página; cuando solo se corrige una errata, no.
Si encuentras un dato desactualizado, es un fallo nuestro y merece la pena avisarlo: una comparativa vieja hace más daño que ninguna.
Sobre las marcas mencionadas
Las marcas se citan por su nombre porque es la única forma de responder a una consulta de comparación. No hay relación comercial ni afiliación con ninguna de ellas, y su mención no implica lo contrario. Cualquier fabricante que quiera corregir un dato sobre su propio producto puede hacerlo, y la corrección se aplica igual que cualquier otra verificación.